Mirada introspectiva a la obra de Francisco Oller

Estar ante una obra del maestro puertorriqueño Francisco Oller (1833-1917) es presenciar la grandeza de un artista que estuvo comprometido con su arte y su país.

Sus paisajes, retratos o bodegones son obras magistralmente ejecutadas que retratan la realidad de ese Puerto Rico decimonónico. Pero también son comentarios políticos donde el artista apunta, cuestiona y opina sobre las costumbres y la situación del país, como bien se refleja en su obra maestra “El velorio”, que se encuentra en el Museo de Historia, Antropología y Arte de la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras (MHAA).

Por su gran legado artístico, varios museos del país le han dedicado exhibiciones en la últimas tres décadas. Destacan, entre ellas, la retrospectiva que hiciera el Museo de Arte de Ponce en 1983 y la que celebró en el 2016 el Museo de Arte de Puerto Rico, que quiso ubicar las aportaciones de Oller en un contexto regional e internacional.

El Museo de Arte Francisco Oller de Bayamón se suma este año a las instituciones que han querido rendir tributo al primer pintor impresionista puertorriqueño e hispano, con la exhibición “Oller en el Oller: Una mirada introspectiva al legado de Oller”, con la que celebran el 34 aniversario del museo.

Curada por Raisa Fernández Santos, directora de Historia y Cultura del Municipio de Bayamón, la muestra incluye piezas de 42 artistas puertorriqueños de diversas generaciones que de alguna forma dialogan con ocho obras de Francisco Oller, las cuales fueron prestadas al museo por el Ateneo Puertorriqueño y el MHAA.

Todas las piezas que están aquí están conversando o tienen una influencia del legado del maestro Francisco Oller. Aquí en diferentes salas podrán ver quizás un Francisco Oller y a su vez están los artistas de diferentes generaciones que están conversando con esta obra. Por ejemplo, en esta sala en particular, que es la primera sala, donde empieza la exhibición, aquí conversan artistas como Antonio Martorell, Nora Rodríguez, Lizzette Lugo, Andy Bueso, Vanessa Rivera y Antonio Cortés con la obra ‘El velorio’, que no se encuentra aquí porque su hogar esel Museo de Historia, Antropología y Arte de la UPR, pero que sirve de inspiración para estas obras”, comentó Fernández Santos.

En esa sala se destacan “La sombra” (2011), de Martorell; “Un minuto después: conjuro de un sortilejio (2000-2001), de Nora Rodríguez, y “Baquiné” (2018), de Vanessa Rivera, quienes reinterpretan al niño muerto del baquiné que presenta Oller en “El velorio”.

 También se inspiran en la famosa obra, artistas como Luis Ivorra, con “La suerte está echada” (2018), y Eluciano Vega, con “D-Velatorio” (2018), con la que hace un comentario sobre las muertes del huracán María. Vega trabaja una especie de altar en el que rinde su propio tributo a todos los fallecidos a consecuencia del ciclón que no pudieron tener su velorio.

En otra sala, artistas como Gilbert Salinas, Dafne Elvira, Margie “Gian” Garriga, Vanessa Rivera, Lulu Peña y Jacqueline Capó, entre otros, parten de la obra “Plátanos amarillos” (que tampoco se encuentra en la exhibición) para construir sus creaciones. Destaca la obra “Resistencia” (2017-2018), de Gilbert Salinas, quien utiliza los plátanos para hablar de la resistencia de los puertorriqueños antes las múltiples crisis del país.

En esa primera planta del museo, el único cuadro que se aprecia de Oller es “Paisaje de la finca El Guaraguao” (1884), el cual está rodeado de paisajes de Carmelo Fontánez, Toni Hambleton, Angélica Rivera, Aixa Requena y Eddie Ferraioli.

En el segundo piso del museo es es que se aprecia la mayoría de las obras de Oller, incluyendo algunos de sus famosos retratos, entre ellos el de José Julián Acosta y Calbo (1891) y el de Fray Iñigo Abbad y Lasierra (1870). Estas piezas sirven de inspiración para artistas contemporáneos como Mildred Trujillo, Michael Cervantes Cancio, Félix Bonilla Norat, quienes utilizan el retrato para rendir homenaje a Oller. Destaca aquí la pieza de Rafael Rivera Rosa, “Añorando el Caribe” (2017), donde imagina la nostalgia que sintió el pintor al vivir fuera de su patria, mientras estudiaba en España y Francia.

De igual forma, el artista Jorge Fusaro convierte a Oller en un santo con la pieza “San Francisco” (2017). En la muestra, por otro lado, se puede disfrutar de uno de los tradicionales bodegones del maestro, donde se destacan algunos de los frutos del país. Esa obra está acompañada de las piezas “Bodegón de Lorena” (1999), de Carmelo Sobrino, y “Bodegón de cocos #4” (1997), de Daniel Lind Ramos.

No queda fuera de esta exhibición un homenaje a otra de las obras maestras de Oller, “El estudiante” -el cual se encuentra en el Musée d’Orsay, en París-, con la pieza “Wallpaper” (2018), de Ivonne Prats, quien toma el detalle de la pared de la obra original para crear su pieza. El artista Iván Girona hace lo propio, pero con una versión abstracta de la pieza.

Mientras tanto, el artista Christian Martínez, con la obra “El viaje de Oller en el tiempo”, (2018) presenta cómo los paisajes de Oller han inspirado y siguen inspirando a los artistas puertorriqueños. “Oller en el Oller”, que abrió el pasado 25 de octubre, está abierta para público general totalmente libre de costo. La exhibición incluye una sala didáctica, donde los asistentes podrán conocer detalles sobre la vida y obra de este maestro, cuyo legado sigue vivo.