El Vaticano halla unos restos humanos que reabren el crimen de Emanuela Orlandi

Tenía solo 15 años. Era una niña inteligente que estudiaba todavía en el instituto. Formaba parte de una familia vaticana que había estado al servicio de varios pontífices durante un siglo y residía dentro de la Santa Sede. ​La última vez que se la vio con vida fue el 22 de junio de 1983, convirtiéndose en uno de los crímenes sin resolver que más han conmocionado a la sociedad italiana. Aunque el misterio puede haber llegado a su fin.

La Policía de Italia está investigando el hallazgo de huesos humanos en la Embajada de Vaticano del país durante unos trabajos de remodelación en el edificio, tal y como ha confirmado la Santa Sede en un comunicado, lo que podría permitir a la policía italiana avanzar en las investigaciones de una de las desapariciones que más han conmocionado a Italia en su historia: el crimen de Emanuela Orlandi.

El Vaticano ha indicado que los restos han sido localizados “en un local anexo a la Nunciatura Apostólica en Italia”, ubicada en el número 27 de vía Po, antes de señalar que la Gendarmería trabaja en el lugar y que el fiscal jefe, Giuseppe Pignatone, encabeza la investigación. “Durante los trabajos de restauración de un espacio anexo a la Nunciatura Apostólica en Italia [la embajada del Vaticano] se hallaron fragmentos de huesos humanos”, anunció el Vaticano en un comunicado.

Asimismo, ha apuntado que Pignatone ha pedido a la Policía Científica que intente determinar la edad, sexo y fecha de fallecimiento de la persona o personas a quienes pertenezcan los restos. La Fiscalía de Roma está analizando los restos.

El crimen sin resolver de Emanuela Orlandi conmocionó a Italia en 1983. La joven italiana fue vista por última vez el 22 de junio de aquel año. El caso provocó un gran revuelo en el país a raíz de sus posibles conexiones con las altas instancias vaticanas e incluso la mafia o el terrorista que intentó matar al papa Juan Pablo II y sigue dando de qué hablar 35 años después.

Entrada a la nunciatura de la Santa Sede en Roma, donde fueron hallados los restos. (EFE)
Entrada a la nunciatura de la Santa Sede en Roma, donde fueron hallados los restos. (EFE)

Sin embargo, una llamada anónima en 2005 a un programa de televisión indicó que los restos estaban enterrados junto a los del mafioso Enrico ‘Renatino’ De Pedis, quien encabezó la banda Magliana. La Policía abrió su tumba en 2012, sin embargo no encontró ningún resto de la joven italiana.

En 2012, el sacerdote de 85 años y jefe de exorcistas de la Santa Sede Gabriele Amorth (fallecido en 2016), afirmó que en la desaparición de Orlandi podría haber estado involucrado un policía que prestaba servicios en la Ciudad del Vaticano y personal diplomático de “una embajada extranjera” ante la Santa Sede. Esta fue la última pista que se dio sobre su muerte hasta esta semana.

La adolescente era hija de un empleado de la Santa Sede, de un funcionario de la Prefectura de la Casa Pontificia, y tenía pasaporte vaticano. En estos 35 años, la familia de Emanuela, especialmente su hermano Pietro, ha recurrido varias veces a las autoridades eclesiásticas para averiguar quién secuestró a la joven y qué le sucedió.